Biografía artística
Biografía artística
Lourdes Sáenz
Lourdes Sáenz es una acuarelista cuya trayectoria está marcada por la búsqueda constante de la excelencia técnica y la expresión emocional a través del color. Desde su incorporación en 2005 a la Agrupación Española de Acuarelistas (AEDA), su camino artístico ha sido el resultado de un aprendizaje continuo, una profunda observación del entorno y una evolución personal sostenida en el tiempo.
Durante sus primeros años en AEDA, Lourdes se formó intensamente asistiendo a clases y talleres donde exploró distintas técnicas y lenguajes de la acuarela. En este periodo, la influencia de maestros como Juan de Valle, Ricardo Arce, Pilar Balsa y Ángeles de la Borbolla fue clave para afianzar su base técnica y ampliar su mirada artística, permitiéndole desarrollar una obra cada vez más sólida y personal.
Su inquietud por seguir creciendo la llevó a participar en clases magistrales con Julio Quesada, cuya visión y dominio de la acuarela dejaron una huella notable en su evolución. De esta etapa surge una mayor riqueza cromática y una profundidad emocional que comienza a definir con claridad su lenguaje pictórico.
En 2010, Lourdes decidió trasladar su residencia desde Madrid a la Sierra de San Vicente, buscando la calma y la conexión con la naturaleza como motor creativo. Este cambio supuso un punto de inflexión en su obra, dando paso a un periodo de introspección y exploración en el que su pintura ganó en sutileza, sensibilidad y coherencia expresiva.
Más adelante, la orientación de Ernesto García de Paso en Talavera de la Reina representó otro momento decisivo. Bajo su tutela, Lourdes afrontó nuevos retos técnicos y profundizó en la narrativa visual de sus obras, fortaleciendo su capacidad para tomar decisiones artísticas con mayor autonomía y seguridad.
Al alcanzar esta etapa de madurez, Lourdes Saenz consolidó un estilo propio, liberado de influencias directas, en el que la técnica depurada se pone al servicio de una visión personal y reconocible. Sus obras más recientes reflejan esta independencia creativa, destacando por su elegancia, equilibrio y una expresividad contenida que conecta de manera íntima con el espectador.
Tras una gira por Europa en la que se impregnó del legado del Renacimiento, Lourdes regresó con una nueva serie de trabajos que confirman su dominio de la acuarela y la solidez de su lenguaje artístico. Piezas que combinan tradición y sensibilidad contemporánea, y que la sitúan como una de las acuarelistas más destacadas de su generación.
La obra de Lourdes Saenz es, en definitiva, un reflejo de una evolución constante, donde cada experiencia y cada aprendizaje se transforman en emoción, luz y color sobre el papel.